PIEDRAS DE ORO

José Acosta.
CESTA Amigos de la Tierra.

A su llegada a El Salvador, el presidente de la empresa Pacific Rim declaró públicamente: “Queremos invitar al pueblo salvadoreño a que sea nuestro socio”, y en un comunicado de prensa con fecha 31 de mayo de 2006, expresó: “Creemos que el país y sobretodo los pobladores de la zona norte, merecen una oportunidad de desarrollo. No hay que negársela”. Y por más de dos años la empresa ha tenido la paciencia de explicar el asunto. “Hemos escuchado las quejas de los ambientalistas y por eso en El Salvador se utilizará la Minería Verde, vamos a plantar miles y miles de árboles y vamos a conservar las fuentes de agua, además nuestro verdadero interés es tomar las rocas y convertirlas en lo que el ser humano  más necesita. Salud, Empleo, Educación….”

Tan buena es la minería que políticos anticapitalistas como Fidel Castro o Hugo Chávez no la rechazan. Entonces es difícil explicar el hecho que en El Salvador la Iglesia Católica, las comunidades donde se pretende instalar la empresa, las organizaciones sociales, los grupos ecologistas y hasta algunos funcionarios del gobierno, se opongan a la minería, cuando lo único que piden es que se les permita transformar las piedras, que no le sirven a nadie, en bienestar, desarrollo y felicidad para todos y todas. Solo caben dos posibilidades: la primera es que toda esta gente se haya enloquecido para oponerse a una oportunidad de desarrollo que los gobiernos históricamente han negado a las comunidades y la segunda es que Pacific Rim este mintiendo.

Al contrastar este dilema con la historia del país, encontramos preguntas parecidas, por ejemplo: ¿Los conquistadores españoles llegaron con el propósito de cristianizar a las comunidades indígenas o llegaron para asesinar y robar?, ¿Durante la época de la colonia La Encomienda servía para cuidar o para explotar a los Indios?, ¿Las reformas de 1880 fueron para aumentar la productividad del país o para quitarle las tierras a las comunidades? ¿La Alianza para El Progreso, realmente fue para el progreso?, ¿La Dolarización y los Tratados de Libre Comercio han beneficiado a la gente pobre, así como se prometió?

Obviamente el tan publicitado desarrollo para las comunidades, que la minería ofrece es la mentira más grande de todas las mentiras que a lo largo de la historia conquistadores sedientos de dinero, funcionarios sin escrúpulos y empresarios hipócritas le han dicho a la población, con el agravante que en esta oportunidad se repite tantas veces que a mucha gente le parece que realmente están diciendo la verdad. Otros se tragan el anzuelo sin hacer mucho análisis, basta una buena comida y unos tragos de ron para pensar que Pacific Rim es la empresa más generosa del mundo. Pero no hay que olvidar que siempre las intenciones oscuras y perversas se han hecho acompañar de los más dulces cantos de sirena.

No existe nada tan contrario al desarrollo, al bienestar y a la felicidad de las comunidades que la minería, aunque la pinten de verde o de azul, blanco y rojo, es altamente peligrosa para la gente y para los ecosistemas. Esta situación ya es evidente en comunidades de Cabañas, donde Pacific Rim está provocando el agotamiento de importantes fuentes de agua y está dividiendo a los pobladores. “Lo que está a la vista no necesita lentes” y ciertamente que los daños que la empresa está provocando en el norte del país, saltan a la vista. A pesar de que todavía se encuentra en la fase de exploración. La empresa minera hace caso omiso a esos problemas y mientras tanto mueve todas las piezas del ajedrez político salvadoreño para conseguir que se le permita explotar el oro y la plata que ya han detectado. Ese es su verdadero propósito y todo parece indicar que está dispuesta a lograrlo aunque para ello tenga que mentir y comprar voluntades.

Afortunadamente las comunidades no se han quedado de brazos cruzados esperando que Pacific Rim destruya sus recursos y sus vidas, han respondido a la  “declaración de guerra”,  movilizándose de múltiples formas para defender su territorio, un buen ejemplo son las multitudinarias marchas que se han realizado en Cabañas, la última de ellas la del domingo 27 de julio con la participación de unas 10,000 personas, no solo de Cabañas si no que de muchas partes del país. Obviamente las comunidades están teniendo el apoyo de diversos sectores, que ven a la minería como la más grande amenaza de los tiempos actuales.

Sin duda, la dignidad y el coraje de esta gente es la piedra en el zapato de la empresa minera o mejor dicho la piedra que terminará por derribarla, así como en los tiempos bíblicos, una piedra de la onda de David acabó con Goliat. Las mismas piedras que Pacific Rim ambiciona transformar en oro para sus bolsillos, pueden ser su destrucción.

 

 

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